Día 42
Hace un año y medio empecé un diario. Y como intuía que no me iba a leer nidiós se me ocurrió coger todos los correos de mis compañeros de trabajo y mandarles mis textos en una lista de difusión. Después de un año y medio ya no escribo el diario para mí: lo escribo para ver qué dicen mis compañeros de trabajo.
Relevo se podría explicar así. Yo nunca he querido trabajar y todos los días de estos tres años he tenido ganas de ir a Relevo (ayudó que Pablo dejase de ponerme los turnos a las 8 de la mañana). Relevo ha sido como ir al colegio pero en versión mejoradísima: conocí a la gente que me cambió la vida y aprendí una manera de ser.
Con un equipo que también se podría explicar así: ayer por la noche, ya con todo cerrado, nos pasamos las horas sacando quién será el nuevo entrenador del Madrid Femenino (si alguien lo sabe que nos lo diga o qué).
Pensándolo, yo creo que nos cerraron para generar más leyenda. Una retirada en lo más alto. A lo Toni Kroos.
A la chica que me gusta le diré que a mí me fichó Matilla. Que me enseñó Hugo Cerezo. Que yo trabajé en Relevo.
Porque escribiros correos electrónicos está más guapo que escribir cartas de amor.

